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Por Fabiola VA
Fotografías de Fabiola VA

Septiembre es el mes patrio, inmejorable época para mostrar el orgullo mexicano a través de los productos hechos 100 % a mano. Paralelo al mundo mágico de las artesanías, está el difícil panorama que enfrentan los creadores debido a un mercado cada vez más complejo y de competencias desleales, con la imitación e industrialización de los mismos. Un mercado que exige originalidad para mantenerse vigente.

Igualmente se puede aprender sobre los tecnicismos que esconden estas actividades de larga tradición. Una artesanía, además de su importancia simbólica para la identidad nacional, también es de importancia económica al representar el 0.6% del PIB nacional en el 2021, con una tendencia de crecimiento por el interés que despierta dentro del país y fuera de él.

PROYECTO TEXTIL

Guadalupe Zárate Alfaro, diseñadora industrial con especialidad en diseño textil, nos abre las puertas de su taller en el centro histórico de San Luis Potosí. En 2019 surgió el proyecto de la marca “Cucu Textiles” en conjunto con el maestro artesano José Cruz. Ellos se conocieron previamente en el Centro de las Artes y tuvieron la intención de realizar un proyecto en común con la técnica que él trabaja, la del telar de pedales. De ahí comenzaron los primeros diseños para crear una colección que se basaba en un principio en tapetes para luego buscar nuevos productos como cojines, tapices, manteles y hasta separadores de libros.

El nombre de “Cucu” viene de la idea de tener una palabra fácil de recordar, que fuera familiar. Para Guadalupe el nombre le recuerda los momentos que veía tejer a su abuela. De hecho, el proyecto inició en la casa de su abuela, en el barrio de San Sebastián, posteriormente, en 2020, se trasladaron a San Miguelito a la casa de una amiga, donde se comparte espacio con otros creativos, a fin de conformar un centro cultural llamado “La Grieta”.

ELABORACIÓN

¿Cómo es el proceso de elaboración de un textil?, en el caso de “Cucu”, ellos aplican la técnica del telar de pedales. Para entender mejor el proceso, el maestro José nos comenta que es importante conocer el pedal y las piezas que lo componen. Todo empieza con una tela, o mejor dicho con una urdimbre (conjunto de hilos que se colocan en el telar paralelamente unos a otros para formar una tela) y se procede con ella para hacer un repaso en las mallas, así como en el peine del telar, se estira para que el tendido de la urdimbre esté igual. Posteriormente se aplica la técnica de los nudos, acompañada con las pisadas.

“Ser un producto mexicano es algo muy valioso, rescatar todo lo que se hace en México es sentirnos orgullosos de nuestra identidad. Ser mexicano está de moda, muchas empresas tienen interés en los productos artesanales, en toda la cosmovisión que hay en cada greca e imagen, en la información que podemos encontrar en los textiles, su iconografía. Es incluso una forma de inculcar con los productos que se realizan” así lo comenta Guadalupe. Estos saberes se pasan de generación en generación. Por ejemplo, el maestro José aprendió el oficio por padre. Las técnicas se deben preservar para que las técnicas tradicionales no se pierdan, lamentablemente el aspecto económico orilla a muchos creadores a hacer otras cosas más redituables. “Al comprar algo mexicano estás apoyando a preservar ese saber que viene de generación en generación” comenta el artesano.

PANORAMA ACTUAL

Para Guadalupe, algunos de los retos como emprendedor de productos artesanales es establecer un precio, hay veces que para los propios mexicanos les parece elevado los precios y por eso quieren regatear. “Cuando sucede esto, el emprendedor debe explicar la historia del producto, sus cualidades y materiales, mismos que han tenido que evolucionar, por ejemplo se cambia la lana por el algodón por cuestión de la conservación de los colores con el lavado, y agregar un repelente a los líquidos. Al comprar algo artesanal se compra no solo la técnica sino los valores agregados al producto”.

Según Guadalupe, en México el mercado es más difícil, por eso la mayoría de sus clientes son del extranjero, al valorar más el trabajo y pagarlo en el costo establecido por el emprendedor. Recientemente “Cucu” envió un pedido a Alemania y sin ningún problema la clienta pagó lo que costaba. En el extranjero se valora más el trabajo artesanal.

Guadalupe, con su experiencia universitaria y José, como artesano, han logrado conformar un gran equipo. El trabajo conjunto ha sido muy enriquecedor e interesante, al tener continuamente charlas para debatir las ideas que tienen respecto al diseño. Ellos discuten la posibilidad de sacar uno u otro ligamento (se refiere al tipo de puntada) y de ahí pasar a aplicarle colores que se encuentren en tendencia. Don José comenta que se ha sentido cómodo con esta colaboración.

En “Cucu textiles” lo referente a la calidad es de suma importancia. El proceso de inspeccionar el trabajo consiste en revisar el producto hasta el último detalle metiendo hilos y deshaciendo nudos, algo que en otros talleres no suelen cuidar, y que es lo que distingue un trabajo manual de otro al adquirirlo. Por eso el costo varía, porque no puede ser el mismo al ser tan cuidado y la sociedad se debe acostumbrar a apreciarlo como tal.

Al preguntar si se puede vivir un proyecto como este, Guadalupe comenta que en un principio no era posible, al compartir su tiempo con otro trabajo formal que no le permitía establecer la situación financiera de su marca. Ahora que se ha involucrado de lleno en el taller, además de impartir algunas clases a alumnos de licenciatura, pudo encontrar el punto de equilibrio. La combinación del diseño y la artesanía van de la mano de la contabilidad y la administración, y se refiere a saber cuántas piezas se tienen que realizar al mes y los gastos que esto conlleva.

DIFUSIÓN DE LA MARCA

Otro de los aciertos para que funcione es la visibilidad del producto. A partir de su participación en la Feria de Arte y Diseño “ZONA MAKO” en la Cd. de México, realizada el pasado febrero, les permitió dar el siguiente paso para darse a conocer con público alrededor del mundo y de ahí vino el interés por parte de una revista de interiores para hablar de Cucu Textiles. Gracias a esto subieron las ventas y llegaron nuevos clientes, además de mayor proyección en redes sociales. También se resalta la mención honorífica para el Mtro. José por parte del Ayuntamiento de la capital por un tapiz con el que concursó, algo que comenta no hubiera sido posible sin el apoyo de Guadalupe para postularse a esa convocatoria, al aconsejarlo y guiarlo para que participara.

“Cada venta, cada cliente es un orgullo cuando mandan las fotografías de dónde colocaron el producto”. Guadalupe comenta que el panorama global si tiene los ojos puestos en el diseño mexicano y que un gran número de la nueva generación de diseñadores realizan colaboraciones de este tipo con artesanos. Todo se debe al contexto social y la economía que lo permite, es como una obligación, como un reflejo de la realidad y que permite dar a conocer el país. Su idea es expandirse, tener una tienda física así como una virtual y seguir de una manera continúa con talleres dirigidos a diversos públicos. “Compren diseño y artesanía mexicana, no solo están apoyando a una persona sino están colaborando a que sigan desarrollando el trabajo de muchas personas y conservando saberes”.

Hablar de artesanías es resaltar el orgullo de ser mexicano. Cuando las piezas llegan a otros países, a otras latitudes, se muestra parte de nuestra identidad, un homenaje a nuestro querido México.

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