La esclavitud del tiempo en el mundo laboral

Comparte

Por: Nataly Cárdenas

“Al final ni el dinero que te da el trabajo, ni el tiempo libre que te queda es suficiente para vivir bien, vives para trabajar”.

A pocos días de iniciar diciembre, los negocios comienzan a tomar sus precauciones para la temporada alta de este año, contratan más personal, extienden los horarios de trabajo de sus empleados y con la reciente discusión sobre la reducción de horas a la jornada laboral, también inicia la discusión de si realmente queda tiempo para disfrutar el dinero ganado en las vacaciones.

En una entrevista con Omar N, encargado de atención al cliente en el centro de San Luis Potosí, el trabajador declaró: “En temporada alta, ahora que va a empezar diciembre, la mayoría de locales en el centro citan a sus empleados desde las 8 de la mañana, para continuar con la jornada laboral hasta las 8 de la noche, o hasta más si es que hay mucha gente… no hay hora de comida, si hay muchos clientes comes parado, no tienes días de descanso y solo te dan el salario mínimo extra, no te lo pagan doble porque la mayoría de empleados no tienen contrato, seguro ni nada, hay muchos asaltos a las tiendas en este mes y no tienes tú sin seguro, no vale la pena, no queda tiempo para nada, es mal pagado, al final ni el dinero que da el trabajo, ni el tiempo libre que te queda es suficiente para vivir bien y disfrutarlo pero es el único lugar donde si o si te contratan”.

La discusión en torno a la jornada laboral en el Poder Legislativo mexicano ha suscitado interrogantes sobre la naturaleza de los trabajos en el país, especialmente a la luz de estadísticas que sitúan a México entre las naciones con las jornadas laborales más extensas a nivel mundial. Según la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), México encabeza la lista de países latinoamericanos con una asombrosa cifra de 2,127.8 horas de trabajo al año en promedio, superando a naciones como Colombia, Costa Rica y Chile.

El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) también reveló que, en promedio, los mexicanos trabajan alrededor de 43 horas a la semana y destaca una cifra significativa: hasta septiembre de 2022, al menos el 30% de los trabajadores labora más de 48 horas semanales, excediendo lo estipulado por la Ley de Trabajo. Este estudio subrayó que el 47% trabaja entre 35 y 48 horas semanales, mientras que el 27% enfrenta una jornada extendida de más de 48 horas. En un contexto diferente, solo el 6% de los mexicanos activos laboralmente trabaja menos de 15 horas a la semana, y el 17% entre 15 y 32 horas.

“Trabajo porque vivo solo, soy foráneo, estudio aproximadamente 33 horas a la semana y trabajo 31, pero no tengo tiempo para nada de lo que podía hacer antes, ya no puedo ir al gimnasio ni salir seguido con mis amigos, además de que el dinero que se gana no es el suficiente para cubrir todas las necesidades que tengo, al final siempre tengo que recurrir a mis papás” declaró Enrique N, uno de los meseros entrevistados, que al igual que gran parte de las personas que están en este tipo de trabajos informales en el estado, al mismo tiempo se desempeña como estudiante.

Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el segundo trimestre de 2023 registró 60.2 millones de personas económicamente activas, A pesar de este incremento, que sumó 1.6 millones de empleos en el último año, la mitad de ellos implican una jornada laboral extendida, según el IMCO, y esta tendencia se observa principalmente en la población masculina.

El informe destaca un crecimiento continuo en la población económicamente activa (PEA), alcanzando la cifra de 61 millones de personas. Este aumento sugiere dinamismo en el mercado laboral, impulsado por diversos factores como el incremento poblacional y la diversificación de sectores económicos.

A pesar de la propuesta de reducción de la jornada laboral, la ENOE confirma que persiste una realidad donde un porcentaje significativo de trabajadores supera las 48 horas semanales. La encuesta revela que el 25% de los trabajadores mexicanos reportan jornadas laborales que exceden el límite legal, señalando la necesidad de medidas que regulen y garanticen condiciones laborales equitativas. La encuesta también resalta la persistente desigualdad de género en el ámbito laboral, aunque el informe indica un aumento en la participación de las mujeres en la fuerza laboral, aún enfrentan disparidades salariales y representación en sectores de mayor remuneración. Estos hallazgos resaltan la importancia de políticas que fomenten la igualdad de oportunidades y la equidad salarial.

La encuesta revela que el 48% de los trabajadores se encuentran en empleo informal, sugiriendo la necesidad de estrategias para formalizar el empleo y ofrecer a los trabajadores beneficios y protecciones sociales. Este dato subraya la vulnerabilidad de una parte significativa de la fuerza laboral mexicana.

Y el rubro del servicio social no se queda atrás, un fenómeno que agrega preocupación a esta ecuación es la explotación de estudiantes en prácticas. Muchos de ellos se ven obligados a realizar jornadas extensas sin remuneración, siendo víctimas de un sistema que aprovecha su necesidad de adquirir experiencia. Esta explotación no solo compromete su bienestar, sino que también distorsiona el propósito de las prácticas, convirtiéndolas en una carga más que en una oportunidad de aprendizaje.

“Mi servicio me pide cuatro horas de lunes a viernes para completar, en doce meses, ciertas horas que me van a acreditar mi servicio…usualmente llego a hacer 6 o 7 horas en ese trabajo, pero las horas extras no me las pagan ni cuentan en mi servicio… a mi trabajo con paga le dedico 20 horas, no trabajo por necesidad, pero no es suficiente ni siquiera para pagar los gastos más básicos y usualmente entre ambos trabajos me quitan tanto tiempo que tengo que sacrificar ver a mi novia, o ir al gimnasio” declaró Mariana N, una estudiante de nutrición.

LA REFORMA MEXICANA HACIA UNA JORNADA LABORAL MÁS CORTA

En un intento por mejorar la calidad de vida de los trabajadores y fomentar un equilibrio saludable entre la vida laboral y personal, México se embarca en una ambiciosa reforma para reducir el horario laboral. La propuesta, que busca cambiar la normativa tradicional de 48 horas semanales a un máximo de 40 horas, ha generado un intenso debate en todos los sectores de la sociedad.

La idea de reducir la jornada laboral no es nueva, pero ha ganado fuerza en los últimos años a medida que la sociedad reconoce la importancia de la salud mental y física de los trabajadores. La pandemia de COVID-19 también ha puesto de manifiesto la necesidad de adaptar las estructuras laborales a un mundo en constante cambio.

La reforma busca no solo reducir el número de horas trabajadas, sino también mejorar la productividad y la eficiencia en el tiempo de trabajo. Se espera que este cambio beneficie tanto a los empleados como a los empleadores, promoviendo un ambiente laboral más equitativo y sostenible.

Los defensores de la reforma sostienen que una jornada laboral más corta contribuirá a una mayor satisfacción y bienestar de los empleados. Además, se espera que esto fomente la conciliación entre el trabajo y la vida personal, permitiendo a los trabajadores disfrutar de más tiempo con sus familias y participar en actividades recreativas.

A pesar de los beneficios potenciales, la reforma también enfrenta críticas. Algunos sectores argumentan que una jornada laboral más corta podría afectar la competitividad de las empresas, especialmente en un entorno económico global. También hay preocupaciones sobre la implementación y el ajuste necesario en diversas industrias.

Algunas empresas ya han adoptado jornadas laborales más cortas como parte de sus políticas internas y han experimentado resultados positivos. Estas experiencias sirven como ejemplo de cómo una gestión del tiempo más eficiente puede mejorar la moral de los empleados y la productividad general.

A medida que la reforma avanza, se espera que se establezcan mecanismos de seguimiento para evaluar su impacto a corto y largo plazo. La retroalimentación de trabajadores, empleadores y expertos será crucial para ajustar la implementación y abordar cualquier desafío que surja.

EN BUSCA DE UN EQUILIBRIO LABORAL SOSTENIBLE

La discusión sobre la jornada laboral en México ha iluminado una realidad preocupante, donde las largas horas de trabajo y la escasa remuneración han permeado la vida de los trabajadores.

La propuesta de reducción de la jornada laboral, impulsada por Morena, se erige como una respuesta a esta problemática. Sin embargo, su camino hacia la aprobación está marcado por obstáculos y resistencias. La incertidumbre sobre si México está preparado para una reducción laboral persiste, y los testimonios de los trabajadores resuenan como un recordatorio urgente de la necesidad de cambio, aunque uno de los principales factores a tomar en cuenta, es la manera en la que los empleadores tomen el cambio, y si realmente están dispuestos a respetar la nueva reforma y ofrecer un trato digno a sus empleados.

El país se encuentra en una encrucijada, donde la balanza entre la productividad económica y el bienestar de los trabajadores se inclina hacia la primera. La propuesta legislativa podría representar un primer paso hacia un equilibrio más sostenible, donde se reconozca la importancia de trabajar para vivir y no simplemente vivir para trabajar. La resolución final de esta propuesta no solo determinará el futuro de la fuerza laboral en México, sino también la voluntad del país para abrazar un enfoque más humano y equitativo en el ámbito laboral.

TE RECOMENDAMOS: