EL BEAT DE LA CALLE – Hip hop y rap, las notas musicales de la calle.

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REDACCIÓN POR: Deborah C. Chavarría Dueñas

 

“Cuando nuestros hermanos comienzan a flexionar las habilidades verbales, es un reflejo de lo que está sucediendo política, social y económicamente” – Davey D

 

Es común ubicar a Nueva York como el origen del rap. La cuna del género hip-hop o rap (términos que se utilizan indistintamente, pues es imposible dibujar una línea divisoria entre ellos), a diferencia de muchas corrientes musicales, no surgió dentro de las grandes disqueras, ni a través de la industria musical comercial, sino en la calle. El pavimento de Nueva York en los 70 fue el escenario perfecto para el comienzo de lo que hoy domina los rankings de música. 

Este género, en sus inicios, fue la manera en que las comunidades afroamericanas de los barrios neoyorquinos ponían en palabras sus luchas y aspiraciones. Catherine Powell expone en su texto “Música rap: una educación con ritmo de la calle” (1991), que el género forma parte de la tradición oral centenaria de recitación africana.  Es ejemplificada, dice Powell, por el griot de África (un griot es un narrador de historias perteneciente a una tribu), que, acompañado de tambores, entretiene a sus audiencias al recitar poemas que conciernen al grupo.

En la década de los 70, The Last Poets (considerados por muchos como los verdaderos padres del rap), pavimentaron el camino en el cual, artistas como Kurtis Blow, Grandmaster Flash and the Furious Five y Run-D.M.C, construirían las bases del rap moderno. The Last Poets era un grupo de poetas radicales que tomaron el rap callejero y lo utilizaron como arma para atacar el racismo, de ahí su carácter contestatario. 

Durante el apogeo de la música disco, el rap se popularizó en los círculos de las pandillas del Bronx en Nueva York. Los raperos, también conocidos como MCs, narra Powell (1991), trabajaban con DJs que usaban la técnica de scratching, en la cual utilizaban dos o más tocadiscos simultáneamente, moviéndose entre las pistas para rescatar las mejores partes y tocarlas como un híbrido. El orígen de este método se le atribuye al DJ “The Grand Wizard”. Aquí nace uno de los elementos más representativos de la cultura del hip-hop: el break dance. Aquellos que danzaban y realizaban acrobacias, obtuvieron el título de “break dancers”, posteriormente “bboys” y “bgirls”. 

Con el tiempo, el hip-hop cambió con la relativa apertura a mujeres y personas blancas. Si bien el hip-hop se caracterizó por ser propio de los hombres negros, dejó de ser exclusivo. Un factor determinante en este proceso fue la mezcla entre el rap puro y otros géneros musicales, que lo hicieron más comercial. Un ejemplo de esto es el álbum debut de los Beastie BoysLicensed to Ill”, que en canciones como “Fight for your right (to party)” o “No sleep ‘til Brooklyn”, mezcló elementos del rock pesado con las rimas características del rap, no en tono de protesta, sino cómico. 

El papel de la mujer en el hip-hop cambió al hacer artistas a las que antes eran musas, dándoles la oportunidad de visibilizar sus luchas. El rap femenino ha sido tema de conversación en los últimos años, gracias a exponentes como Queen Latifah o el grupo Salt-n-Peppa. Powell (1991) describe a la “primera ola” de este rap como cómico e ingenioso, opuesto a su contraparte masculina que hablaba acerca de proezas sexuales. El rap femenil moderno es señalado en ocasiones como “sucio”, pues las raperas hablan de encuentros sexuales; tal es el caso de “WAP” de Cardi B y Megan Thee Stallion, canción señalada por grupos conservadores estadounidenses como un himno de libertinaje y promiscuidad. La lucha feminista ha encontrado en el rap una trinchera; si bien los versos de las raperas feministas negras de los 90 son distintos a los de las raperas latinas actuales, el grito de lucha siguiendo el beat continúa con el legado.

Por otro lado, los raperos blancos como Vanilla Ice, Eminem y Jack Harlow son debatidos en círculos de entusiastas del rap, pues se piensa que son una copia de los verdaderos raperos. Aunado a esto, las condiciones de vida privilegiadas en las que crecieron algunos de ellos, en comparación con las juventudes de los raperos negros, son un argumento usado para deslegitimar a los raperos blancos. La labor de estos MCs ha sido adentrarse al mundo del hip-hop, no a través de su privilegio, sino de su talento. Algunos de ellos, como los Beastie Boys, han dejado en claro que no buscan apropiarse de una cultura ajena y rinden homenaje a los padres del género.

A últimas fechas, el aumento en la popularidad del rap trajo una discusión en torno al género y su naturaleza. Las letras, además de los conceptos retratados en los videos musicales perpetúan la discusión que acompaña al rap desde su nacimiento: ¿Incita a la violencia? ¿Es una buena influencia para los jóvenes? ¿Es misógino? ¿Glorifica el crimen?

Para Becky Blanchard (1999) debatir en torno al rap requiere comprender los contextos en los que se escucha y produce, por ende, para comprender el impacto de “Narcos” de Migos, es necesario ver más allá de lo obvio. Las letras de 50 Cent, Kanye West o A$AP Gang, pueden ser analizadas desde nuestro contexto actual para llegar a una conclusión, no definitiva, del impacto que tienen para la sociedad del 2021. Lo esencial a tener en cuenta dentro de la discusión es el peso de los cimientos del género y la cultura, la evolución de su uso y sus exponentes, que, a la par de los contextos y la comercialización, generan el fenómeno de popularidad que le permite a artistas como Doja Cat y Nicki Minaj mantenerse en la cima.

 

LAS ESENCIALES: Un listado de canciones imperdibles que retratan la esencia del rap. 

 

1.- The Last Poets – White Man’s Got a God Complex

2.- Kurtis Blow – The Breaks 

3.- Grandmaster Flash and the Furious Five – The Message 

4.- Run-D.M.C – Sucker M.C’s

5.- The Sugar Hill Gang – Rapper’s Delight 

6.- The Beastie Boys – Fight for Your Right (To party)

7.- The Notorious B.I.G – Big Poppa

8.- A Tribe Called Quest – Can I Kick It? 

9.- Wu-Tang Clan – Protect Ya Neck

10.- Madvillain – Meat Grinder

11.- Public Enemy – Fight the Power 

12.- N.W.A – Fuck Tha Police 

13.- Naughty by Nature – O.P.P 

14.- Cypress Hill – How I Could Just Kill a Man 

15.- Queen Latifah – U.N.I.T.Y

 

REFERENCIAS:

Blanchard, B. (1999). The Social Significance of Rap & Hip-Hop Culture. Ethics of Development in a Global Environment (EDGE). Published. https://hiphoparchive.org/sites/default/files/the_social_significance_of_rap_hip_hop_culture.pdf

Powell, C. (1991). Rap Music: An Education with a Beat from the Street. The Journal of Negro Education, 60(3), 245. https://doi.org/10.2307/2295480

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