Cuando el amor y la amistan se intoxican

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Redacción por Arely García
Fotografía por Kenia Hernández

El amor tóxico, tan romantizado y normalizado en estos tiempos, es algo que se ve con frecuencia en películas, series y libros como algo “bonito”. 

Y, ¿de quién es la culpa de esto? Es culpa de los medios que se encargan de difundir este tipo de historias como algo lindo, como un romance que se desearía vivir, idealizando personajes; pero también es culpa de la sociedad que cae en las trampas de la mercadotecnia de estos personajes.

¿Por qué las relaciones tóxicas están tan normalizadas? Empecemos con una de las parejas que se muestran en las pantallas de cine.

After. Dicha historia salió de la plataforma de Wattpad. Sus protagonistas, Tessa Young, la típica chica buena que inicia la universidad y Hardin, el chico malo con tatuajes. Esta historia está llena de humillación, dependencia emocional, celos, manipulación y muchas cosas más. Toda la historia conlleva una relación tóxica llena de violencia psicológica la cual se disfraza de “amor verdadero” 

Y eso sin mencionar a las parejas tóxicas de los medios, porque con solo leer el primer ejemplo he de suponer que se te vino a la mente una de ellas.

Pero, ¿qué es lo que conlleva a que se romantice un personaje o una relación? 

En primera instancia, está la apariencia física de éste. Si alguien es guapo o guapa, todo se le perdona y se idealiza. Su manera de ser, el típico chico malo que ahuyenta y asusta a todos llama la atención del público, haciendo que se quiera idealizar. O, simplemente, porque es la relación “ride or die with me” de la película, del libro o de la serie que estamos viendo o analizando; la relación salvaje, en la cual uno de los protagonistas haría todo por la otra persona.

Y tenemos tan normalizadas este tipo de relaciones tóxicas dentro de los medios que, de seguro, pensaste en alguna. Es ahí cuando debemos de preocuparnos. ¿Por qué debería de ser preocupante? Pensemos en qué clase de contenido se les está dando a las nuevas generaciones. 

Y es que la adolescencia es una de las etapas más sensibles y vulnerables del ser humano, en la cual creamos y adaptamos nuestras creencias, así que es bastante importante saber qué es lo que se consume.

La mayoría de nosotros ya sabe diferenciar de la realidad a la ficción, pero hay muchas otras más que no. De 1 persona que sabe separar la ficción de la realidad hay 5 más que no, y esto es lo que provoca la romantización de lo  tóxico. 

Porque también entra lo mal que nos hace romantizar el amor romántico, ya que nos han dicho que el amor todo lo puede, que cualquier problema en nuestra relación lo podemos vencer con el amor. Eso crea una idea tóxica, haciendo que dichos problemas estén antes que nosotros. 

Este tipo de pensamientos lleva siempre a una relación tóxica. Debemos de dejar de romantizar todo este tipo de acciones, dejar de idealizar personajes y sus personalidades, pero también hay que hablar de que no solo existe un amor tóxico… 

¿Qué pasa cuando una amistad es la que se intoxica? 

La amistad tóxica también se ve dentro de series y películas, en la película de El stand de los besos tenemos la amistad de Elle y Lee que, a simple vista, se ve como una amistad normal, pero conforme van avanzando las películas, te das cuenta de lo tóxica que es. Desde que Lee se enojara por que no van a la misma universidad hasta reclamarle a Elle que todo lo que hace es por lástima, sin ni siquiera preocuparse de cómo se siente su amiga. 

Y así como hay millones de amores tóxicos en pantalla, hay millones de amistades tóxicas, pero siento que no se les da la importancia que se merecen.

Las amistades tóxicas existen y las puedes encontrar en todos lados. Al igual que una relación, es difícil salir de ellas. ¿Por qué es tan difícil dejar este tipo de relaciones? Lo es porque estas afectan mentalmente, afectan a tu autoestima.  Pero, a veces, sobreponemos el cariño o amor hacia la otra persona que hacia nosotros. 

Pero siempre hay que tener en claro que el amor no debe de doler, la amistad no debe de sentirse asfixiada.

Claramente hay que dejar de idealizar relaciones así, y dejarlas de llevar a la realidad. El ver cada vez más normalizado este tema, cómo se toma como algo “X” es algo preocupante, algo que podría afectar sentimentalmente a cientos de personas en próximas generaciones.

Así que dejemos de idealizar amores tóxicos y amistades tóxicas. Busquemos que siempre sea un 50-50 en estas. Veamos siempre por nosotros, busquemos nuestro valor como personas y, si estás en una de ellas, no dudes en pedir ayuda. Como dijo Simón Vargas “Porque a veces dejar de querer, es quererse también”

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